Ahorrar en verano: No renuncies al aire acondicionado

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El verano está a la vuelta de la esquina y en muchas zonas de España se acerca el momento de mayor trabajo para los aires acondicionados. El duro trabajo al que se someten los equipos en muchas ocasiones hacen que la factura de la luz crezca de manera desproporcionada. Por suerte, ¡puede evitarse! Hoy te traemos algunos consejos sobre cómo utilizar el aire acondicionado de la forma más eficiente posible, para que no pases calor y puedas ahorrar en verano.

Preparando el verano

Algo esencial para disfrutar del bienestar que nos ofrece un aire acondicionado durante el verano es tener el equipo necesario. Por este motivo si estás pensando en comprar un aire acondicionado o renovar el que ya tienes estás en la situación ideal de pensar en lo que te puedes ahorrar.

Más allá del precio que puede tener el aparato que vamos a comprar debemos prestar atención a la eficiencia energética que nos ofrece. Tienes más información en este enlace sobre el tema, pero vamos a hacer un pequeño repaso. Actualmente los equipos van clasificados por letras, desde A++ hasta G. El primero será el que utilice la energía de la manera más eficiente mientras que la letra “G” nos supondrá un mayor gasto.

Los aparatos calificados con el peor rango pueden gastar hasta el triple que los más eficientes.

Actualmente la mayoría de los fabricantes opta por la tecnología inverter, que si no la conocéis demasiado bien consiste en una tecnología que utiliza la energía de manera eficiente para ahorrar el máximo de la energía posible. Aunque los equipos inverter todavía tienen un coste algo superior a la hora de comprar el aparato esa eficiencia que ofrece consigue amortizar en poco tiempo este gasto extra.

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Elegir la mejor posición

Otro de los puntos a los que debemos prestar atención para ahorrarnos unos euros en la factura eléctrica es el lugar donde colocar el aparato, sobre todo si tiene un módulo en el exterior de la casa. Es importante que el equipo reciba el menor calor posible, es decir que no le dé el sol demasiado. Si estas unidades están recibiendo calor continuamente necesitarán hacer un esfuerzo mayor para enfriar el ambiente lo que se traducirá en un gasto mayor.

La temperatura ideal

Inevitablemente durante el verano habrá días muy calurosos en los que estar en la calle sea complicado. Seguramente en esos días nuestro primer impulso sea el de poner el aire acondicionado a la mínima temperatura posible para así conseguir una atmósfera confortable lo más rápido posible. Aunque es cierto que rápidamente conseguiremos bajar la temperatura de la estancia esto nos supondrá un gasto bastante alto en poco tiempo. Para evitar esto os contamos cual es la mejor manera de no pasar calor y de mantener la factura a raya.

En primer lugar, la temperatura ideal para sentirnos cómodos es de 24 grados por lo que no haría falta programar el aire acondicionado por debajo de esta temperatura, aunque el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía afirma que durante el verano, debido a la adaptación del cuerpo a la temperatura y al hecho de llevar ropa más ligera, la temperatura a 26 grados es más que suficiente para estar cómodo.

Más allá de esto tampoco es demasiado recomendable que la diferencia entre la temperatura que trata de alcanzar el aire acondicionado y la temperatura exterior se diferencien en más de 12 grados. Se estima que cada grado de más que logre rebajar el aire acondicionado le cuesta un 8% más de energía. En este post podrás saber un poco más acerca del uso y temperatura del aire acondicionado en verano.

la temperatura afecta notablemente al aire acondicionado

Otros pequeños trucos para ahorrar este verano en tu factura

Lo que hemos comentado son las actitudes que más van a afectar al consumo del aire acondicionado, pero todavía tenemos unos pequeños consejos que pueden ayudarte a reducir un poco más la factura a final de mes sin renunciar a usar el aire acondicionado.

Por ejemplo, podemos aprovechar las horas en las que menos calor hace en el exterior para ventilar las habitaciones. También es recomendable evitar que entre demasiado calor en la casa con algo tan sencillo como un toldo o cortinas para evitar que suba la temperatura innecesariamente.

Por otra parte, es también muy importante el mantenimiento del equipo. La limpieza correcta y habitual de los filtros del aire acondicionado también ayudan a reducir el consumo ya que unos filtros sucios hacen que el equipo tenga que esforzarse más y por tanto aumentar su consumo.

Para terminar, ya que toda ayuda es poca, la pintura de la casa también puede ayudar. Esto se debe a que los colores más claros son capaces de reflejar la radiación mientras que los colores oscuros la absorben. Por este motivo, cuanto más blancas sean nuestras paredes menos calor se quedará concentrado en la habitación.

Estos son algunos de los consejos que os podemos dar para que este verano que se antoja caluroso no os de miedo la factura que puede llegaros si encendéis el aire acondicionado.