Calefacción o climatización: ¿Ha llegado el momento de cambiar?

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Calefacción para los días fríos y refrigeración contra el calor; dos acciones que cada vez más se resumen en una sola: climatización. Aumenta constantemente el número de hogares que da el paso y cambia esos dos conceptos y sus respectivos sistemas por uno solo. Actualmente, la forma más eficiente de conseguirlo es a través de los sistemas de climatización con bomba de calor reversible. En 2011 la asociación Greenpeace eligió este sistema como el más eficiente en su consumo de energía. Teniendo en cuenta que la calefacción y la refrigeración suponen uno de los principales apartados en la factura energética de los hogares españoles, parece que la decisión de cambiar todo ello por una climatización eficaz puede ser una inversión interesante.

¿Por qué cambiar calefacción por climatización?    

 

Economía y confort son las principales ventajas que aporta un sistema de climatización frente a los tradicionales de calefacción. Los beneficios de los sistemas de climatización mediante bomba de calor han convertido a este tipo de sistema en uno de los más solicitados en la actualidad. Su ya comentada eficiencia energética le lleva a poder consumir hasta 4 veces menos que sistemas de calefacción más antiguos. De hecho, prácticamente todas las Comunidades Autónomas españolas otorgan subvenciones en base a mejorar la eficiencia energética de los hogares y negocios; siendo la renovación de los equipos de calefacción uno de sus principales objetivos. Al tratarse de un sistema que permite un significativo ahorro de energía, la administración ha decidido impulsar su introducción en nuestro territorio de esta manera.

 

En cuanto al confort, con los sistemas de climatización o aire acondicionado por bomba de calor resulta muy sencillo mantener cada estancia en los márgenes de temperatura deseados, aportando una sensación térmica constante. La posibilidad de conseguir climatizaciones zonales diferentes para cada espacio consigue que podamos generar una inercia térmica para toda la vivienda, y aprovecharla mejor que con los métodos de calefacción más clásicos. 

 

Al funcionar con electricidad, evitamos la preocupación por el suministro regular del combustible que vamos a necesitar para alimentar el sistema de calefacción, como sería en el caso de las calderas de gasoil. La climatización por bomba de calor es un dispositivo en el que, también en este aspecto, se prima la comodidad del usuario.

 

Una intención que se verifica igualmente en la incorporación de las nuevas tecnologías a este tipo de equipamientos, en los que, hoy en día, la innovación es una parte muy importante de su oferta. Por ejemplo, es habitual que se ofrezcan modos de control unificado y a distancia, a través de conexiones Wifi. De este modo todo el sistema puede ser controlado desde cualquier lugar, o programarlo previamente, y el usuario puede regular el ambiente de su casa antes de llegar a ella, o controlarla en su ausencia. Es un modelo en el que la comodidad va unidad con una gestión optimizada que supone, a su vez, un ahorro evidente. Las aplicaciones para teléfonos móviles asociadas a estos sistemas de control suelen hacer posible calcular nuestro consumo energético diario, facilitando así la toma de decisiones al respecto.

 

Ventajas de poner climatización

 

Y a todo ello hay que recordad una de las principales ventajas de estos equipos de climatización que es su carácter reversible, es decir, que el mismo equipo, con las mismas ventajas y comodidades nos puede proporcionar refrigeración en verano y calefacción en invierno. 

¿Cuándo hacer el cambio?

 

Uno de los casos más habituales en los que se piensa en cambiar la calefacción en el hogar es por tener un sistema de antiguo. Un equipo de calefacción que ya cuenta con muchos años puede derivar en costos mensuales muy significativos a cambio de un pobre rendimiento. Un sistema de entre 10 y 15 años de antigüedad, en función del mantenimiento que se le haya dado, es muy probable que funcione lejos de sus condiciones óptimas, y ya no proporcione una buena calefacción por el precio que requiere cada mes. 

 

También resulta frecuente plantearse un cambio en viviendas de comunidades que tienen un sistema de calefacción centralizado. A pesar de la Directiva Europea que impone contadores individuales, lo cierto es que en numerosas comunidades esto no se ha realizado y los problemas con las facturas, los horarios de encendido o apagado y el flujo de calor recibido son algo cotidiano. 

 

Generalmente, e independientemente de la razón inicial, el momento más frecuente elegido para realizar el cambio es cuando se realizan remodelaciones en el hogar.  Cualquier pequeña reforma planeada en nuestra vivienda se convierte en la circunstancia en que resulta recomendable evaluar la posibilidad de hacer cambios en el sistema de calefacción. El ahorro a largo plazo que supone compensará la inversión realizada, y consultando con instaladores profesionales se podrá acotar mucho tanto el tiempo como la magnitud de la obra de instalación a realizar. El consejo profesional pude resolver muchas dudas sobre el tipo de climatización que más nos conviene en cada caso, qué aparatos específicos se adecúan mejor a nuestra situación. También nos aclararán el tipo de instalación que necesitará cada una de las opciones, de modo que podamos decidir, ya que en algunos casos la instalación no implica obra importante alguna.